top of page

La importancia de cerrar ciclos y hacer el duelo en todos los ámbitos de la vida

  • linammq
  • hace 2 días
  • 4 Min. de lectura

Hay personas que dicen que no necesitan cerrar ciclos. Que eso es cosa del pasado, que ya no les duele, que ya lo superaron. Pero si revisamos a fondo, muchas veces eso no es fortaleza, es evasión. Porque lo que no se cierra, se arrastra. Y lo que se arrastra, tarde o temprano, pesa.


Quedarse sin cierres no suele ser falta de tiempo. Es miedo. Miedo a atravesar el vacío que queda cuando algo termina de verdad. Miedo a quedarse sin esa persona, sin ese empleo, sin eso que conocíamos y sin esa versión de uno mismo que existía dentro de ese vínculo. Dejar de ser visto, necesitado y reconocer que se experimenta un profundo vacío, que en ocasiones activa heridas más profundas de la infancia que se quedaron sin reparar. Y es que cuesta reconocer, que pasar la página requiere valentía emocional, y no todos están dispuestos a pagar ese precio.


A veces no cerramos porque seguimos aferrados. Porque preferimos vínculos a medias antes que la soledad completa. Porque mantener una puerta entreabierta nos da la ilusión de control, ideas como: “si quiero, puedo volver”; “si me busca, es porque no encuentra a nadie como yo”; “sabe que soy la persona que realmente lo(a) comprende”; “me necesita”. Pero esa ilusión tiene un costo alto, nos impide avanzar hacia donde realmente queremos estar.


Usualmente es más fácil evidenciarlo, en pareja, cuando hay quienes sostienen conversaciones constantes con sus ex y lo llaman madurez. Escudados en que al no existir intimidad física, ya no cuenta, como si eso fuera el único límite que importará. Pero siguen estando ahí, escuchando, sosteniendo, acompañando, siendo refugio emocional. Se quedan con todos los beneficios del vínculo sin asumir lo que eso implica. Y muchas veces esperan que una nueva pareja lo entienda, lo tolere y lo acepte, para que demuestre una supuesta "madurez" y olvidando el verdadero respeto de lo que es real, amar.


Y hay que ser francos, eso no es evolución emocional, es miedo a soltar,  es apego, es no haber tenido el coraje de hacer el duelo completo.


La responsabilidad afectiva no se mide por cuánto contacto mantenemos con el pasado, sino por cuán honestos somos con el presente. No se puede construir algo nuevo mientras se conserva un ancla emocional atrás. No se puede pedir confianza cuando no se han definido límites claros. No se puede hablar de madurez cuando se evita el trabajo interior.


Detrás de esta dificultad para cerrar ciclos suele haber heridas más antiguas. Heridas que no nacieron en la última relación, sino mucho antes. Heridas de abandono, de carencias afectivas, de vínculos inestables en la infancia. Cuando esas heridas no se miran, el adulto busca reparar en sus relaciones lo que no recibió cuando más lo necesitaba.


Por eso muchas personas se aferran a figuras que se parecen a sus cuidadores, padres ausentes, madres emocionalmente distantes, adultos que daban amor de forma intermitente. El vínculo se convierte en un intento inconsciente de cambiar la historia, de conseguir ahora lo que no fue posible entonces. Pero ninguna pareja, ex o relación ambigua puede sanar una herida que no se ha trabajado internamente.


Cerrar ciclos duele porque obliga a aceptar que no todo tuvo el final que queríamos. Que no todo se pudo salvar. Que algunas personas no se quedan. Pero evitar ese dolor no lo elimina, lo transforma en repetición, en relaciones circulares, en insatisfacción constante.


El duelo no es quedarse en el pasado, es liberarse de él. Es permitir que lo vivido tenga un lugar, sin ocuparlo todo. Es dejar de usar a los demás como muletas emocionales y empezar a sostenerse desde adentro.


Cerrar ciclos es un acto de madurez emocional profunda. Es decir: “Esto fue importante, pero ya no es lo que quiero y no pienso excusarme para continuar con esta historia a medias. Aprendí lo necesario para ajustar mis acciones, mis elecciones y reconstruir una parte de mi que ya no esta dispuesta a romperse". Es soltar sin rencor; es dejar de buscar afuera la excusa para dejar de resolver lo que está adentro sin solucionar.


Y es claro que, cerrar ciclos no se limita a las relaciones afectivas. También implica hacerle el duelo a un trabajo que se pierde o se deja atrás, a una enfermedad que cambió el rumbo de la vida, a una etapa que ya no volverá, a una mascota que fue familia y presencia cotidiana. Incluso, y muchas veces más difícil, implica despedirse de una versión de nosotros mismos, la que creía ciertas cosas, la que tenía otros sueños, la que sobrevivió como pudo en otro momento. No hacer esos duelos nos deja emocionalmente anclados, viviendo con nostalgia o resistencia, como si aceptar el cambio fuera una traición a lo que fuimos. Pero honrar lo que ya no está también es una forma de amor y de respeto hacia nuestra propia historia.


Atreverse a cerrar ciclos transforma. No porque el dolor solo sea intenso, sino porque te obliga a replantearte sobre lo que realmente quiere y mereces recibir. Cuando una persona se anima a soltar de verdad, deja de vivir en modo supervivencia y empieza a elegir con mayor conciencia. Cerrar ciclos libera energía emocional que estaba atrapada en el pasado, devuelve claridad mental y fortalece la autoestima, porque enseña que se puede perder sin romperse. Ese acto de valentía permite construir una nueva versión de uno mismo, más honesta, más presente y menos condicionada por heridas antiguas. No se trata de reinventarse desde la negación, sino de evolucionar desde la integración, llevando lo aprendido sin seguir cargando lo que ya no corresponde.


Si algo de esto incomoda, quizás no sea casualidad. Tal vez sea una invitación. A mirarse con honestidad. A preguntarse qué vínculos se siguen sosteniendo por miedo. A revisar qué duelos están pendientes. Porque solo cuando nos animamos a cerrar de verdad, la vida empieza a avanzar sin arrastrarnos con ella.


Autora: Lina Moreno

 

 
 
 

Comentarios


Join the Club

Join our email list and get access to specials deals exclusive to our subscribers.

Thanks for submitting!

Suscríbete para recibir novedades exclusivas

¡Gracias por suscribirte!

Mármol

HORARIOS DE ATENCIÓN

LUNES - VIERNES

8:00am - 5:30pm

SÁBADO - BAJO RESERVA

Consultas, Talleres y Cursos 

Online

Consultas Personalizadas

En español ó inglés 

  • Facebook
  • Instagram
  • Youtube
  • Linkedin
bottom of page